"Una bonanza asombrosa embarga todo mi espíritu, idéntica con la madrugada apacible de primavera, que paladeo hasta lo último de mis entrañas" Goethe

lunes, 16 de febrero de 2015



Piso el suelo movedizo. 
Lo piso de un modo extremadamente suave, 
como el trino secundario de una melodía escondida.

Un paso suave pero seguro.
Aún sin adivinar la dirección hacia la que me dirijo.
 Segura del pie que pisa un suelo que no es el mío. 
Segura de la pierna que lo sujeta,
 de la cadera que le da movilidad a la pierna que lo sujeta.
Segura del corazón que me da energía para pisar, y para pensar, 
y que se sincroniza con el potencial pensante del piso superior.

Piso el suelo movedizo, 
pero son mis pies seguros
 los que danzarán con el ritmo de su movimiento, 
no a su son.





viernes, 26 de diciembre de 2014

Viva de miedo

Llevo días prestando atención al lenguaje que utilizo. Lo miro con delicadeza, observo como trepa por mis cuerdas vocales y como sale mediante un cabal constante por mi boca.
He presenciado momentos de vulgaridad, de más potencia conceptual, algunos que me han delatado cómplice desprevenida del patriarcado y otras veces me he sorprendido auto limitándome con mi propio lenguaje.

Me gustaría saber a que genio se le ocurrió unir las palabras muerta y miedo, creando así una de las expresiones que más me jode utilizar "Estoy muerta de miedo". De repente me sorprendí arrinconándome con mi miedo a un lugar presuntamente seguro, dónde debería estar a salvo de la muerte, y su fiel compañero, el miedo. Me sorprendí empequeñeciendo-me, haciéndome más débil, pues las expresiones que había estado utilizando durante tantos años daban connotaciones negativas al miedo, y si señores y señoras, tenía miedo. Tenía y tengo miedo a menudo y por consiguiente estaba atribuyéndome yo misma connotaciones negativas por ser un ente creador y vividor de miedo.

Hasta que me di cuenta. Y dije basta.
Hasta que decidí utilizar la expresión "Estoy viva de miedo" 
Pues así es amigos míos, es el lugar que le pertenece en mi vocabulario, de la mano de la vida. Me hace sentir viva. Con él me he conocido más de lo que jamás creería conocerme. Y aún hay más, lo estoy empezando a querer, para no arrinconarlo, y así no hacerlo yo con él. 

Lo estoy empezando a querer para quererme a mi. Lo quiero para poder darle la mano, y de la mano dar la vuelta al mundo.



martes, 9 de diciembre de 2014






Cierra la puerta y esconde la realidad en el pasillo.

Quiero sentir tu presencia en la soledad de mi utopía.

Aliña el camino de la no llegada a ninguna parte

Ni tan solo el sordo chillido que sale de mis entrañas me expresa,

pero tu inmenso universo sacia mis gritos.

Apaga la luz y acurrúcate conmigo,

 tus páginas me dan calor, fiel compañero









domingo, 14 de septiembre de 2014

El instante



Siempre había tenido miedo de la muerte.
Pero aún había temido más el instante de Su muerte.

Hasta que Ella murió,
Lenta y placidamente,
cómo la hoja que planea
al otro lado de la ventana.
 
Siempre había tenido miedo de la muerte.
Y había temido durante meses el instante de Su muerte.
 
Hasta que Ella murió,
Y la muerte se llevó el miedo y le dejó la vida.




martes, 2 de septiembre de 2014

Sinsentido




Disfrutar del sinsentido que es la vida;

Ya me es suficiente enamorarme de cada conciudadano,

y la reciprocidad se me antoja sobrevalorada.

Me llena el sentir en si mismo cómo el dolce far niente,

y crezco con cada sonrisa ajena




martes, 26 de agosto de 2014

Rojizo atardecer



En un rojizo atardecer en el raval
Creo conocerme y adivinar mi danza.
Pero nada puede predecirse en cuestiones de ser.
Creo ser y al rato desaparezco entre el bullicio de unos ojos verdes.
Quiero prescindir de toda enseñanza y bailar.
Miedo a la destrucción, al regreso dónde el calor no es soportable.
Efímero.
Entre palpitaciones escondo mi realidad en su comprensión;






                                                                                                                  "-Empiezo a conocerme.No existo.
Soy el intervalo entre lo que deseo ser y los demás me hicieron,
o la mitad de ese intervalo, porque además hay vida...
Soy esto, en fin...
Apaga la luz, cierra la puerta y deja de hacer ruido de 
zapatillas en el pasillo.
Quede solo yo en el cuarto con el gran sosiego de mí mismo.
Es un universo barato.-"
F, Pessoa




miércoles, 13 de agosto de 2014




En el Caos de una lectura ajetreada, en una plaza sediente de aire apareció el Espacio.
Un Espacio imaginario, dónde la entropia reposaba sentada en un escalón.
Y en su tinta se pudo leer a si misma contemplando la Tierra espaciosa, y un hermoso árbol.-





El Caos cobró sentido y no le dolió pensar en Su muerte,
pues había disfrutado de un instante efímeramente eterno.